miércoles, 7 de marzo de 2012

¡Valija diplomática!

Nuestro invitado |

¡Qué difícil para nosotros, los ciudadanos, asimilar tantos hechos de una cadena de escándalos! Mientras seguíamos la confrontación diaria de los juicios del presidente contra la prensa, en que el mundo civilizado la apoyó, y mientras nos hemos reconfortado con la valiente actitud de los perseguidos, que van a continuar la lucha por la libertad de expresión a nivel internacional, y lo propio hace el exdirector del Hospital de la Policía que puede decir “aquí el odio y la mentira me tuvieron encerrado”; en tanto todo esto ocurría, nuestra atención no lograba centrarse en el atentado más ignominioso de la Historia contra el honor nacional: ¡El transporte en valija diplomática, bajo la protección de los sellos de la República, de cerca de un quintal de droga! Digo que es el más ignominioso porque supera al de la venta de la bandera en 1894 que dio lugar a la Revolución Liberal y alfarista del 5 de junio de 1895; lo supera, porque la afrenta al país en lo de la bandera radicaba en el hecho de que le usaron de intermediario en la venta de un barco de guerra de Chile al Japón, en guerra con la China; pero la calidad de intermediario, aunque vergonzosa, no era en sí misma un delito. En el caso presente, se ha perpetrado un delito bajo la protección de los emblemas patrios. Si este delito salió a la luz fue por la actuación de la Policía italiana.

El canciller se enreda en justificaciones de hechos hipotéticos, como la de mencionar que la introducción de la droga en la valija pudo haber tenido lugar en los aeropuertos de tránsito, pero no se exhiben las guías aéreas que demuestren que en alguna parte la valija aumentó de peso, se engordó, en casi un quintal, y que llegó a su destino más pesada de lo que partió. La prensa italiana dice que la droga salió de Sudamérica. Nada justifica que la valija diplomática sea usada en contravención de la Convención de Viena que dispone su uso exclusivo para el transporte de correspondencia oficial y objetos del Estado. El Canciller dictó un Reglamento sobre el uso de la valija que contraviene a la dicha Convención, que es ley de la República. Como el ilegal Reglamento fue dictado en noviembre, es decir, apenas dos meses antes del vergonzoso hecho, necesitamos saber si ese Reglamento fue dictado con dedicatoria para este caso, o si existen otros embarques efectuados bajo el amparo del mismo.

He planteado que debería ser creada una Comisión de vigilancia de la investigación integrada por los más antiguos excancilleres de carrera y alguno de los comandantes que se distinguieron en la guerra del Cenepa. Por el supuesto de la existencia de relaciones de parientes cercanos del presidente con los ecuatorianos apresados en Milán, es todavía más necesario, por el interés de todos y sobre todo del presidente, el dar paso a una investigación independiente. Más todavía cuando su partido, Alianza PAIS, acaba de impedir que el Congreso conozca este caso en el que está comprometido el honor nacional. ¡Alfaro habría hecho una nueva Revolución!

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