¡Valija diplomática!
Nuestro invitado |
¡Qué
difícil para nosotros, los ciudadanos, asimilar tantos hechos de una
cadena de escándalos! Mientras seguíamos la confrontación diaria de los
juicios del presidente contra la prensa, en que el mundo civilizado la
apoyó, y mientras nos hemos reconfortado con la valiente actitud de los
perseguidos, que van a continuar la lucha por la libertad de expresión a
nivel internacional, y lo propio hace el exdirector del Hospital de la
Policía que puede decir “aquí el odio y la mentira me tuvieron
encerrado”; en tanto todo esto ocurría, nuestra atención no lograba
centrarse en el atentado más ignominioso de la Historia contra el honor
nacional: ¡El transporte en valija diplomática, bajo la protección de
los sellos de la República, de cerca de un quintal de droga! Digo que es
el más ignominioso porque supera al de la venta de la bandera en 1894
que dio lugar a la Revolución Liberal y alfarista del 5 de junio de
1895; lo supera, porque la afrenta al país en lo de la bandera radicaba
en el hecho de que le usaron de intermediario en la venta de un barco de
guerra de Chile al Japón, en guerra con la China; pero la calidad de
intermediario, aunque vergonzosa, no era en sí misma un delito. En el
caso presente, se ha perpetrado un delito bajo la protección de los
emblemas patrios. Si este delito salió a la luz fue por la actuación de
la Policía italiana.
El canciller se enreda en justificaciones de
hechos hipotéticos, como la de mencionar que la introducción de la
droga en la valija pudo haber tenido lugar en los aeropuertos de
tránsito, pero no se exhiben las guías aéreas que demuestren que en
alguna parte la valija aumentó de peso, se engordó, en casi un quintal, y
que llegó a su destino más pesada de lo que partió. La prensa italiana
dice que la droga salió de Sudamérica. Nada justifica que la valija
diplomática sea usada en contravención de la Convención de Viena que
dispone su uso exclusivo para el transporte de correspondencia oficial y
objetos del Estado. El Canciller dictó un Reglamento sobre el uso de la
valija que contraviene a la dicha Convención, que es ley de la
República. Como el ilegal Reglamento fue dictado en noviembre, es decir,
apenas dos meses antes del vergonzoso hecho, necesitamos saber si ese
Reglamento fue dictado con dedicatoria para este caso, o si existen
otros embarques efectuados bajo el amparo del mismo.
He planteado
que debería ser creada una Comisión de vigilancia de la investigación
integrada por los más antiguos excancilleres de carrera y alguno de los
comandantes que se distinguieron en la guerra del Cenepa. Por el
supuesto de la existencia de relaciones de parientes cercanos del
presidente con los ecuatorianos apresados en Milán, es todavía más
necesario, por el interés de todos y sobre todo del presidente, el dar
paso a una investigación independiente. Más todavía cuando su partido,
Alianza PAIS, acaba de impedir que el Congreso conozca este caso en el
que está comprometido el honor nacional. ¡Alfaro habría hecho una nueva
Revolución!
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